Alrededor
de este tema se ha debatido lo suficiente como para preguntarse, si se ha
analizado tanto sobre la educación porque no se ve un cambio significativo
sobre los resultados de esta, creo que la respuesta está asociada a la poca
voluntad política que tienen los gobiernos de turnos que sigue relegando a un
plano de poca importancia la calidad de
la educación. Pero quiero traer a colación la reflexión reciente que ha hecho
la fundación compartir sobre:
“¿Qué
hacer?
Contrariamente
a lo que suele decirse el problema de la mala calidad no se reduce a los
docentes. Es bastante más complejo, puesto que todo el sistema educativo está
diseñado para transmitir informaciones impertinentes y no para pensar, crear o
resolver problemas. Así fueron escritos los currículos, previstos los sistemas
de evaluación, selección y formación de los maestros. Así también están
pensados los museos y hasta los concursos y noticieros de televisión,
construidos para transmitir informaciones, pero no para interpretarlas,
analizarlas o leerlas de manera crítica e independiente.
La
manera de lograr mejores resultados es bastante sencilla, pero supone un cambio
profundo en el sistema educativo. Necesitamos dedicar la educación básica a
desarrollar la capacidad de pensamiento, la creatividad, la resolución de
problemas, el análisis y las competencias para comunicarse y convivir.
Desafortunadamente esto no será posible mientras no transformemos de manera
completa la actual formación de los docentes, el currículo y el modelo
pedagógico que sigue vigente en la mayoría de instituciones educativas de
Colombia.
Ya
es hora que todos entendamos que la educación es demasiado importante para que
sea exclusivamente la clase política quien tome las decisiones y defina la
política pública. Necesitamos aumentar el liderazgo pedagógico de los rectores
e impulsar la formación permanente de los docentes. Sin embargo, tampoco lo
lograremos si seguimos dedicando más dinero a los militares que cuidan las
carreteras que a la formación ética, práctica y cognitiva de las nuevas
generaciones.”[1]
¿Cómo
mejorar la calidad de la educación para todos los colombianos?
Este
interrogante es un punto clave a la hora de repensar la educación en Colombia,
la respuesta a esta pregunta requiere de un análisis de múltiples factores que
inciden directa e indirectamente en los resultados de la educación. Creo que el
mejoramiento de la educación colombiana parte de hacer acompañamientos más
efectivos a los maestros en los escenarios de trabajos, pues se ha visto que en
muchos casos maestros que trabajan el sector publico pero también lo hacen el
sector privado, rinden más en este último que en el público, entonces desde
allí empiezo a argumentar mi tesis que el seguimiento que se hace de la labor
del maestro en lo público es muy incipiente y no la calidad del maestro,
existen otros factores como dije anteriormente pero quiero referirme a este en
especial porque considero que es fundamental para iniciar ese proceso de
mejoramiento que tanto requiere la educación colombiana.
Por lo anterior para
acercarnos a una propuesta que apunte al mejoramiento de la calidad planteamos
un conjunto de estrategias que pueden contribuir al propósito que como país se
persigue con ansias.